Para reflexionar
Cómo acercarte a tu propio Ikigai
No existe una fórmula única ni un test que determine tu ikigai en cinco minutos. Lo que sí existen son preguntas que ayudan a pensarlo, inspiradas en lo que la investigación sobre Okinawa y la propia tradición japonesa señalan como puntos de partida.
- ¿Qué actividades hacés que te hacen perder la noción del tiempo, sin importar si te pagan por ellas?
- ¿Con quién compartís tiempo de forma regular, más allá de la obligación?
- ¿Qué parte de tu rutina diaria disfrutás, aunque sea pequeña?
- ¿Hay algo que sabés hacer bien y que rara vez usás?
- ¿Cuándo fue la última vez que agradeciste algo en voz alta?
El ikigai no se “consigue”: se cultiva, casi siempre en cosas pequeñas y sostenidas en el tiempo. Volver una y otra vez a estas preguntas —no necesariamente para responderlas todas, sino para hacerse el hábito de preguntarlas— ya es, en sí mismo, una forma de practicarlo.
Para seguir profundizando
Si te interesa profundizar en el tema, la referencia principal sigue siendo el libro que originó este fenómeno: Ikigai. Los secretos de Japón para una vida larga y feliz, de Héctor García y Francesc Miralles (Editorial Urano, 2016). Este sitio es un espacio independiente y sin fines comerciales dedicado a explorar el concepto; no representa a los autores ni a la editorial, y no comercializa contenidos ni productos relacionados.