Ideas y hábitos

Los pilares y enseñanzas del Ikigai

El marco de los cuatro círculos (con sus matices)

Aunque el diagrama de los cuatro círculos no sea japonés en su origen, sigue siendo una herramienta útil para reflexionar, siempre que se entienda con matices. Sus cuatro preguntas son: ¿qué amás hacer?, ¿en qué sos bueno?, ¿qué necesita el mundo de vos? y ¿por qué te pueden pagar? El error más común es tratar estas cuatro preguntas como requisitos obligatorios: en la práctica japonesa real, alguien puede tener un ikigai pleno sin que esté relacionado con un ingreso económico, con el trabajo o incluso con una habilidad especialmente desarrollada.

Las ideas de Okinawa que sostienen al ikigai

Moai

Redes informales de amistad que se acompañan durante toda la vida, y que en Okinawa funcionan también como sostén emocional y económico.

Hara hachi bu

La costumbre de comer hasta sentirse un 80% lleno, en lugar de hasta la saciedad completa.

Kaizen

La mejora continua y pequeña, día a día, sin necesidad de cambios drásticos.

Mottainai

La idea de no desperdiciar lo que se tiene, ya sea tiempo, comida, talento o vínculos.

Diez hábitos para sostener el ikigai en el tiempo

El libro de García y Miralles resume, a partir de su investigación en Ogimi, diez hábitos que comparten quienes sostienen su ikigai a lo largo de los años:

  1. Mantenerse activo, sin “jubilarse” del todo de las cosas que se disfrutan.
  2. Hacer las cosas con calma, sin urgencia constante.
  3. Comer sin llegar a la saciedad completa.
  4. Cultivar amistades cercanas y duraderas.
  5. Mantenerse en movimiento a diario, sin que tenga que ser ejercicio intenso.
  6. Sonreír y mantener una actitud amable.
  7. Reconectar con la naturaleza con frecuencia.
  8. Practicar la gratitud como hábito diario.
  9. Vivir el presente, sin anclarse en el pasado ni angustiarse por el futuro.
  10. Seguir el propio ikigai, sea cual sea, sin necesidad de que sea grandioso.